FESTES DE SANT BULT 2010
Queridos amigos:
Mirándote, Hijo mío de la Cruz
Me reconozco – dice el Padre-
En Tí reconozco mi naturaleza: SOY EL AMOR
Tu Santísima Humanidad
no desdice nuestra Naturaleza – le dice Dios -
el crucificado soy Yo, y tu Cuerpo es Dios.
Viendo la tiara sobre tu cabeza,
reconozco a Pedro,
Yo le protegeré, no tengas miedo por él.
Me conmueve contemplar a tus pies el Santo Cáliz,
cada gota de sangre derramada por Tí,Hijo Mío,
aumenta, si cabe, mi amor por todos.
Queridos amigos:
De nuevo nuestro amado “ Sant Bult” nos convoca. El “Sant Bult de Crist”.
He querido empezar mi saludo intentando contemplar a nuestro “Sant Bult” desde los ojos de nuestro Padre Dios. Me sugería su bella imagen una bellísima y dignísima forma de vivir la vida humana con lo que implica de gozo y tristeza, de salud y enfermedad, de vida y muerte, de tiempo y eternidad ….. de muerte y resurrección.
Estamos siendo testigos del dolor de muchos hermanos nuestros, catástrofes naturales, guerras, emigración, crisis económica …...
Igualmente todos tenemos en nuestra propia vida, en nuestra propia familia, la experiencia de la enfermedad, la misma crisis en tantos hogares..
Dejemos que nuestro Padre Dios nos contemple en el sufrimiento y nos llene de paz interior y de esperanza cristiana. San Francisco de Asís nos lo dice con muy bellas palabras:
“Dichosos los que viven en paz con el dolor,
porque les llega el tiempo de la consolación”
Me gustaría con estas palabras invitaros a entrar en las “Fiestas de “Sant Bult”. Este CRISTO GLORIOSO EN LA CRUZ, es todo un signo de la verdadera alegría, la alegría profunda del cristiano que nunca es alienaci8ón sino vida en plenitud de la propia historia.
Encomiendo a “Sant Bult” a nuestro querido Presidente en quién contemplamos reflejada esta imagen. En “paz con el dolor” le vemos en estos momentos mientras se recupera. Nuestro Señor Jesucristo le cuida.
Vistámonos de fiesta. Agradezcamos a nuestro Cristo de “Sant Bult” el que su7 presencia entre nosotros nos abra una ventana hacia el Cielo, haci8a la victoria, hacia la resurrección. LO PROPIO DEL CRISTIANO ES LA ALEGRIA, EL GOZO, HYASTA EL PUNTO DE QUE CUALQUIER DOLOR QUE PUEDA APARECER EN N UESTRA VIDA ESTÁ SIEMPRE IMPREGNADO DE ESPERANZA Y DE PAZ INTERIOR. De corazón os deseo9 unas felices fiestas, se sientan acogidos y experimenten una profunda alegría.
Ramón Crespo López
Párroco de la Iglesia de Santo Tomás y San Felipe Neri (Valencia)